«Amérigo y Soto deben explicar por qué están siendo investigados por la Justicia»

Parece que hay vida más allá de los Fernández en el PSOE carbonero. Javier Cano quiere devolver la “ilusión” y ser la voz de unos militantes “ninguneados” por la dirección local. Dice que el partido perdió el rumbo y que el discurso con que reconquistó la alcaldía no aparece “por ningún lado”. Exige explicaciones al alcalde y al concejal de Hacienda sobre los pagos supuestamente irregulares que les han llevado ante el juez “y por otros hechos que se vislumbran”. Asegura que no mantendría en su equipo a un concejal que, como el Fortuna, amenaza a un vecino. Por estas y otras razones pretende dirigir a los socialistas de su pueblo

ENT JAVIER CANO/ ASPIRANTE A LA SECRETARÍA GENERAL DEL PSOE EN CARBONERAS

“El PSOE de Carboneras ha perdido el discurso y el empuje. Pero, sobre todo, ha defraudado el compromiso adquirido con los vecinos”

“Considero preocupante que se hayan producido supuestos pagos irregulares a determinados trabajadores del Ayuntamiento”

“Pedro tiene que pedir disculpas y, acto seguido, dimitir. Aunque tenga como consecuencia perder el Gobierno municipal”

“La dirección local del Partido nunca cuenta con la militancia. Nos enteramos de lo que hace por la prensa o las redes sociales”

“Muchos votantes que depositaron su confianza en el PSOE en las últimas municipales tienen decidido no volver a hacerlo”

– ¿Por qué aspira a ser secretario general del PSOE en Carboneras si ya hay uno en el puesto?

– Es cierto que lo hay, pero el Partido Socialista de Carboneras lleva un tiempo sin encontrarse a sí mismo y ha perdido tanto el discurso como el empuje de la ciudadanía. Pero, sobre todo, ha defraudado el compromiso adquirido con los vecinos. Por eso me he postulado. Entiendo que necesita un nuevo impulso. Ilusionar a la gente. Eso pasa por una renovación completa de los líderes.

– ¿Usted cree que su partido tuvo trazado un rumbo en algún momento a nivel local?

– Sí. Muchos queríamos que volviera al poder. La alternancia es buena. Había ilusión y ganas. Sin embargo, después no hemos visto reflejado el discurso en la realidad por ningún lado. Ni un plan alternativo para atraer alguna iniciativa empresarial para suplir el enorme vacío que dejará el desmantelamiento de la central de Endesa.

– Llama la atención la fuga constante de secretarios municipales y el sorprendente cese de funcionarios como Jesús, jefe de la Policía Local durante muchos años, un profesional de reconocida valía, ¿está al tanto de estos hechos? ¿tiene alguna opinión formada al respecto?

– Claro que estoy al corriente. Me llegan voces de funcionarios que no entienden qué está pasando en el Ayuntamiento y por qué no existe un buen ambiente de trabajo. Jesús no merecía ser cesado. Cuando tanta gente renuncia a trabajar en este Consistorio es porque no está a gusto. Aquí necesitamos trabajadores serios y que perduren.

– Y eso que han intentado comprarles con gratificaciones extras por acudir al trabajo a su hora y no irse antes de que acabe la jornada, como si eso fuera algo extraordinario. Por no hablar de los complementos exclusivos a compañeros del Partido.

– Yo no diría tanto como comprar. Los incentivos aprobados de acuerdo con la ley merecen mi respeto. No obstante, con respecto a la imputación del alcalde y el concejal de Hacienda por los pagados de manera supuestamente irregular, no es una buena noticia para ellos, para el PSOE ni para Carboneras. Siempre hay que obrar dentro de la legalidad, y más aún cuando lo haces desde una institución pública. Sobre el caso no tengo una opinión fundada porque, aunque hablé con Felipe [Cayuela, portavoz de Carboneras Avanza] sobre el asunto, no he tenido oportunidad de leer la denuncia y no conozco nada más allá de lo publicado por la prensa. Yo deseo lo mejor a mis compañeros y amigos José Luis [Amérigo, alcalde] y Ramón [Soto, concejal de Hacienda], pero deben ofrecer una explicación al Partido y a todos los carboneros sobre los hechos por los que están siendo investigados por la Justicia.

– Una cosa es lo legal y otra lo lícito, ¿usted es capaz de explicar a sus vecinos que los trabajadores municipales deben ser recompensados por cumplir con el horario de un trabajo por el que ya perciben un sueldo y que, además, a determinados empleados del PSOE se les gratifica aún más?

– Ya se les paga por ir a trabajar. Eso es el sueldo. Las gratificaciones extras son positivas cuando incentivan el rendimiento en el trabajo. Eso es, o debe ser, el complemento de productividad. Pero los vecinos, que han visto mermados sus ingresos durante la pandemia, es difícil que entiendan que se incrementen los de los empleados municipales. Dicho esto, no estoy en contra de ninguna gratificación reglada y acorde con la ley. Ahora bien, los supuestos pagos irregulares a determinados trabajadores del Ayuntamiento por los que se investiga al alcalde y al responsable de Hacienda, de ser ciertas las acusaciones, no sólo no me parecen bien, sino que considero preocupante que se hayan producido.

– ¿Le parece igualmente preocupante que el Gobierno de Carboneras esté sustentado en un señor que reconoce ante el juez que, como iba bebido, no recuerda haber amenazado con hundir a un empresario? Unas amenazas que ha escuchado todo el pueblo porque fueron grabadas.

– La imagen no es buena. Yo hablé con Pedro [López, el Fortuna, teniente de alcalde y concejal de Urbanismo]. También escuché las grabaciones. Creo que ha perdido la oportunidad de haber arreglado bien su error pidiendo disculpas en el acto de conciliación. Un concejal no puede hablar de esa manera a ningún vecino. Esta imputación hay que unirla con la que pesa sobre el alcalde y el edil de Hacienda, más otras que se vislumbran por la denuncia que pondrá Greenpeace por la actuación del Gobierno municipal en el caso Algarrobico, y la que puede derivar de la petición de una juez de Almería del expediente de adjudicación y construcción del Pabellón de Deportes (promovido bajo el mandato de Cristóbal Fernández, tío del actual alcalde)dentro de la instrucción por la financiación irregular a partidos en la provincia de Almería.

– De ser alcalde, ¿usted mantendría al Fortuna en su equipo?

– Yo no habría dado pie a esta situación. Pedro tiene que pedir disculpas a Paco [Cayuela, empresario que denunció al teniente de alcalde por amenazas y hermano de Felipe, el portavoz de Carboneras Avanza], Carboneras y al partido. Insisto, primero disculpas y, acto seguido, dimisión. Nadie es imprescindible. Aunque tenga como consecuencia perder el Gobierno municipal.

– Sin embargo, el PSOE le arropó cuando se debatió la reprobación de Pedro López en un Pleno.

– Le arropó el Gobierno municipal, no el partido. Ningún militante fue consultado al respecto, como tampoco para aprobar o no el pacto con Gicar [partido liderado por el exalcalde Salvador Hernández por el que López obtuvo el acta de concejal, que apoyó la investidura de José Luis Amérigo como alcalde, a quien faltaba un voto para conseguirla].

– En cualquier caso, me parece que usted tiene complicado llegar a dirigir un partido que, en Carboneras, reduce su ámbito a una familia y algunos allegados que han hecho méritos como llevar fiambreras a domicilio a los Fernández.

– Lo de fácil o difícil no deja de ser una valoración. De momento, he encontrado muchas ganas por cambiar, y se me acerca gente maravillosa como los vecinos de El Llano de Don Antonio.

– ¿Cree que encontrará amparo la lucha de estas familias para que no los desahucien de las viviendas cuyos alquileres pagan religiosamente cuando hasta su Gobierno local parece haberse puesto del lado del enemigo?

– Por supuesto. Yo les he acompañado a Sevilla a una reunión con el Grupo Parlamentario Socialista y puedo decir que existen buenas perspectivas. Y pediré la colaboración de los demás partidos del pueblo. Que se interesen también para acabar entre todos con el problema que sufren estas familias. En cuanto al control de la familia Fernández, Cristóbal fue un buen alcalde durante los primeros 15 años, pero, al final, todo caduca.

– ¿15 años?

– Diré en su defensa que era lo que la gente votaba.

– No sé yo qué decirle. Recuerde que fue condenado por delito electoral. Habría que saber cuántos votos eran espontáneos y cuántos fabricados por él y su hermana.

– Es verdad. Por cierto, fueron indultados después. Yo excluiría el delito electoral de los casos susceptibles de indulto. Tampoco dice mucho en su favor que no recogiera el acta de concejal cuando perdió la alcaldía. El pueblo te elige unas veces para que gestiones sus intereses y otras para que, desde la oposición, fiscalices a quien lo hace. Hay que estar siempre donde te coloca.

– ¿Cuál será su prioridad el día en que llegue a ser el secretario general del PSOE en Carboneras? 

– Primero, recomponer el partido.

– ¿Porque está roto?

– No está roto. Simplemente, no está. Nunca se le consulta. No se le convoca ni se cuenta con la militancia para nada.

– ¿Por qué cree que no se cuenta con la militancia?

– No lo sé. Debería ser más fácil recolectar todas las ideas. Los dirigentes deben sentarse y dar explicaciones sobre todos los asuntos. La democracia interna es fundamental en un partido. El equipo de Gobierno presentó un plan para la juventud, y me parece bien, pero primero debió contar con el partido y pedir opinión a los militantes. A partir de ahí, se elabora una propuesta, se debate para mejorarla y, después, se lleva al Pleno. Pero, en Carboneras, los militantes nos enteramos por la prensa o las redes sociales. Ésa es la manera de actuar de los compañeros que nos gobiernan. Si no consultan al partido es porque no lo quieren.

– Supongo que tampoco habrán explicado por qué cobran sueldos del Ayuntamiento los siete concejales del equipo de Gobierno, o se compran voluntades entre los empleados municipales, mientras tardan año y medio en pagar a los autónomos y pymes las ayudas para paliar la crisis del covid.

– Y no sólo tardan en pagarse esas ayudas. Nuestra referencia es Níjar, y mientras allí está todo preparado el 15 de junio para la temporada estival de playas, aquí no lo está hasta un mes más tarde. Falta planificación. Aquí nadie sabe cuál es la agenda ni los planes de trabajo del equipo de Gobierno. Es verdad que hay asuntos que dependen de plazos que se fijan desde Sevilla, Madrid o Bruselas, pero otras dependen de la voluntad propia y ni siquiera requieren partida presupuestaria.

– ¿Por ejemplo?

– Ir a Sevilla, como yo he hecho, con los vecinos de El Llano de Don Antonio para intentar resolver sus problemas. Para eso sólo hace falta madrugar, un poco de esfuerzo y ganas. Eso no lo estamos percibiendo y es la razón por la que entiendo imprescindible una renovación a mejor, porque muchos votantes que depositaron su confianza en el PSOE en las últimas municipales tienen decidido no volver a hacerlo. Estamos a tiempo de evitarlo.

– ¿Usted entiende por qué se tardó un año y medio en pagar a los autónomos una ayuda que otros ayuntamientos de la comarca liquidaron en poco más de un mes?

– En absoluto. Con las subvenciones discrecionales, que se dan a dedo, son muy rápidos. Sin embargo, con las que se otorgan por procedimiento abierto de libre concurrencia son exasperantemente lentos.

– ¿Tendrá que pagar algún peaje para ser secretario general del PSOE en su pueblo? ¿Quizás ha tenido que pagarlo ya?

– Por ahora no he tenido que pagar ninguno. Entiendo la política como una cuestión de sumas, no de restas. Intentar dividir no funciona. Yo observo la calle y veo que los ciudadanos hablan los unos con los otros sin preguntarse antes por la ideología o a quién vota. Así, la política es muy bonita y beneficia a la sociedad. No debemos perder nunca esa perspectiva.

– Se le ve con buenas intenciones, una debilidad en un mundo en que se lucha muy sucio. Tal vez demasiado.

– Pero las ganas no me las va a quitar nadie. Es lo que pide la ciudadanía y la gasolina que me mueve. El pueblo se merece un partido que de verdad sea socialista, obrero y, por supuesto, español.

“La dirección local del PSOE no quiere militantes que no sean de su cuerda”

– Usted pretende renovar el PSOE de Carboneras, sin embargo, el Partido ha rechazado medio centenar de solicitudes de militancia debido a los informes negativos de la agrupación local. Se antoja difícil esa renovación impidiendo la entrada de sangre nueva.

– Curiosamente, las cartas rechazando esas solicitudes se empezaron a recibir el día en que el Partido inició una campaña de captación de afiliados, pero se van a recurrir todas. La dirección local decidió que ciertas personas no deben estar en el Partido porque sospechan que no son de cuerda. Da la casualidad de que la mayoría son de El Llano de Don Antonio. Ellos sabrán qué les han hecho para estar tan seguros de que no gozan de su simpatía ¿por qué unas personas son buenas para militar en el PSOE y otras no? Aquí hay sitio para todos.

– Mientras tanto, los que deciden quién entra en el Partido son, precisamente, los que tienen un pasado y un presente bastante turbio.

– Los partidos deben ser como el campo: no se les puede poner puertas. Siempre es necesario un control, pero admitir a alguien según a quién se presume que vaya a apoyar me parece incompatible con la democracia.

“RADIO ACTUALIDAD debe oírse en Carboneras”

– ¿Está usted de acuerdo con la decisión que adoptaron sus compañeros de partido de impedir que se escuche en Carboneras RADIO ACTUALIDAD, la emisora de nuestro grupo de comunicación?

– Yo creo firmemente en la libertad de prensa y expresión y no me parece de recibo ni justo que el Gobierno de Carboneras emprendiera esa acción. Cada uno tiene su punto de vista y todos merecen ser escuchados. Entiendo que es mejor que se puedan oír y leer el máximo posible de opiniones diferentes.

– Entonces, ¿usted permitiría que volviera a escucharse en Carboneras en caso de ser alcalde?

– ¿Por qué no? Es bueno que se dé la vuelta a esa situación. De todos modos, llega el periódico ACTUALIDAD ALMANZORA. Quien se quiera dedicar a la política debe estar dispuesto a dar explicaciones siempre, y jamás rehuir preguntas. Todos tenemos un pasado. También el PSOE. Unos episodios son para estar orgullosos y sacar pecho. También se han cometido errores de los que hay que aprender y, si se puede, reparar. RADIO ACTUALIDAD debe oírse en Carboneras. Todos somos libres de opinar aquello que creamos. En España gozamos de una democracia plena desde 1978, y en 2021 no se puede impedir que se oiga una emisora. Me parece infantil.

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