Querido lector, arrastro una inclinación enfermiza a devaluar todo lo que hago. Si cometiera el error de analizar, no digo ya detalladamente, sino de forma superficial, mi bagaje profesional, sería para mí un tormentoso ejercicio. No porque el análisis señalara sustanciales faltas morales y éticas, sino por la convicción de haberme movido en el espacio inmenso de la mediocridad. Así que, para protegerme, prefiero mirar de reojo hacia atrás sin enjuiciar mucho.
Pero las circunstancias hoy me obligan a referirme a un larguísimo trayecto de 32 años, que son los que tiene de vida esta criatura de papel llamada ACTUALIDAD ALMANZORA. Porque este número 626 que sostiene en sus manos, será el último que pase por la imprenta. No es un cierre, es una transformación. La cabecera seguirá viva en el mundo intangible de lo digital.
El sabor de esta decisión es amargo porque administro la extremaunción y doy tierra a un medio vivo en todos sus órdenes: es periodísticamente activo y goza de la lealtad de sus muchos anunciantes. Nunca podré pagar esta deuda.
Más de tres décadas de detallada información comarcal descansan en treinta y pico mil páginas publicadas. Se dice pronto. Los diferentes compañeros que han manejado la redacción, las opiniones, la publicidad, la administración, maquetación y reparto han hecho un trabajo que no se puede borrar, quedando todo a disposición de la sociedad a la que han servido.
Como casi todo en la vida, la fundación de Actualidad Almanzora, en febrero de 1994, fue fruto de la necesidad de vivir honradamente de algo. Paradójicamente, su final en papel busca también la supervivencia en tanto que, desaparecida la vitalidad de la juventud y acercándose el tiempo de detener las máquinas y jubilarse, cada nuevo número presentaba una carga de trabajo agotadora. Ahora, en Internet, será un fluir diario de noticias con un horizonte de difusión superior.
Entiendan que nunca en estos 32 años superamos la condición de medio humilde y sencillo. Artesanal si quieren. Y a pesar de ello, útil para la comarca. Quiero pensar que es así. Centenares de miles de horas de trabajo han sido dedicadas a pulsar y contar la actualidad de esta tierra, deteniéndose en el detalle, en el mimado repaso de cada unidad producida, sin más armas que las cualidades de un conjunto de personas, siempre pocas, entregadas al esencial servicio de la información.
Necesito creer que esto ha servido para algo; que el sudor y el desgaste han tenido sentido; que Actualidad Almanzora ha contribuido a una comarca mejorada; que ha sido un instrumento valioso para una ciudadanía más formada y crítica. Y a continuación, preguntarme: ¿cómo se ha sostenido todo esto?, ¿fue la buena información la que atrajo a los anunciantes o fueron los anunciantes los que dieron lugar a la buena información?
Este periódico es un fabuloso ejemplo sobre una sociedad que se cita para que un medio de comunicación pueda hacer un trabajo vertebrador; para que la información y las opiniones que administra alumbren oscuridades y aplaudan éxitos; para que la atención sobre los objetivos comarcales no se distraiga. Dado que Actualidad Almanzora no ha sido flor de un día, acordemos entonces que empresarios con visión entendieron la necesidad de que existamos. Ellos suman un conjunto apabullante de apoyos que desborda la capacidad de agradecer.
Actualidad Almanzora fue también el germen para que Vera Comunicación ofreciera sus mejores rendimientos a nuestros pueblos; para que esta tierra tuviera una delegación de El Mundo; para que naciera Sol Televisión y la revista Calidad de Vida; para fundar Radio Actualidad; para que Onda Cero llegara a sus hogares; para la pervivencia de Almería Hoy.
En fin, sí, como editor de Actualidad Almanzora he tomado una decisión que traiciona esa proclama que dice: los medios de comunicación son de sus oyentes y lectores. Sin contar con ellos lo mato en su formato papel, acabo con el cuerpo, con su forma física, pero no con su alma que se muda al espacio distinto que imponen los tiempos.
A partir de marzo, la esencia de Actualidad Almanzora quedará conservada en el mundo de las punto com. Búsquenos ahí, seguiremos leales a nuestros principios y al destino marcado. Asistiremos desde ese lugar inmaterial a los acontecimientos del porvenir y se los contaremos lealmente, quizá otros 32 años, o más.
Y guarden sus ejemplares coleccionados o arrinconados en el desván. Se ofertan 45 euros por cada unidad suelta de cuatro páginas del Minero de Almagrera. Me ilusiona pensar en una puja futura de buscadores de tesoros, por un número de Actualidad Almanzora.
Y ahora sigamos, actualidadalmanzora.com requiere toda nuestra atención. A partir de marzo.
AGRADECIMIENTOS. A José Antonio Flores y Vera Import, a Pedro Lope y Valle del Este-Maraú; a las comunidades de regantes, a la Junta Central, a Aguas del Almanzora y FERAL; a José Valero e Isabel Alonso; a Cosentino, Comercial Vera, Jerónimo Parra y su Grupo; a los restaurantes Terraza Carmona (a don Antonio), Juan Moreno, Hoyo 19 y El Faro; a Antonio Valdivieso (Cash Antas y Garrucha), a Sedesa, Deretil, Fitos Almagrera, a Gestoría Bartolomé Hidalgo, a Andrés Valero, a Travelgás, a Doseguer, a clínicas Rocío e Isabel Egea, a Primaflor, a SAT Peregrín, a Aceites Zurano; a Andrés Quesada e Hijos y El Colorao; a Renta Levante, a Clínica Veterinaria Mojácar, a Vera Diésel; a los ayuntamientos de Carboneras, Mojácar, Turre, Garrucha, Los Gallardos, Bédar, Antas, Cuevas del Almanzora, Huércal Overa, Zurgena y Pulpí; a Galasa, Codeur y Diputación; al Grupo de Desarrollo Rural y a Junta de Andalucía. A los lectores.