– ¿Cómo se trabaja por Carboneras con cuatro gobiernos en año y medio?
– La política no siempre es fácil de entender. Yo me presento a las elecciones para gobernar porque, entre todos los candidatos, soy el que mejor que sabe hacerlo. Por eso procuro hacer lo posible para ser alcalde.
– No parece opinar lo mismo el pueblo, que le votó menos que a nadie.
– Pero, en nuestra democracia, son los ediles quienes eligen al alcalde.
– ¿Por qué cree que concejales de diferentes procedencias, bien sean independientes, del PSOE o del PP, acaban votándole?
– Porque yo confío en mí mismo, y esa seguridad ha procurado que los demás me prefieran antes que a otros. En todas las elecciones, las urnas dibujan un escenario, y yo juego mis cartas lo mejor que sé.
– Hábleme de sus adversarios. ¿Cómo definiría al líder socialista José Luis Amérigo?
– Cuando fui alcalde ejerció una oposición muy dura y persistente. Como primer edil, su gestión fue pobrísima. Después no vi en él a un regidor con iniciativas. Creo en la política de hacer lo mejor donde te toque, sea oposición o gobierno, pero no estar por estar.
– Pero usted gobernó con él, ¿por qué le cesó?
– Porque teníamos un pacto y lo incumplió. Hacía oposición desde dentro del Gobierno para que Carboneras no progresara.
– ¿Qué puede decir de Felipe Cayuela?
– Ser alcalde es muy complicado. Él lo fue dos veces y dejó mucho que desear. Quedó fatal con todos sus compañeros de GICAR, Carboneras Avanza y el PP. Para gobernar bien es preciso mantener el equilibrio, buscar la paz, y Cayuela ha acabado expulsado del Grupo Municipal del PP y terminó muy mal con los independientes. Yo me llevo bien con todos.
– Usted ha gobernado con todos, incluso con los socialistas, con los que no se identifica y le han hecho una oposición durísima, ¿cómo fue esa experiencia de gobierno?
– Los concejales del PSOE no son los compañeros más deseables para gobernar, pero uno ha de hacer a veces de tripas corazón.
– Hace unos meses, siendo alcalde con ellos, llegó a cesar a la mitad, ¿por qué?
– Me entendí muy bien con tres que trabajaban tanto como yo, mientras los otros tres no atendían a los ciudadanos ni cumplían con sus responsabilidades. Por eso los cesé. Me costó, pero tuve que hacerlo.
– Y en noviembre firmó un decreto que incluía en el Gobierno a tres ediles del PSOE y otros tantos del PP, pero fue rechazado por los seis, ¿no les había consultado antes?
– Uno siempre busca la mayoría suficiente para gobernar, que en Carboneras son siete concejales en una Corporación de trece. Negocié con los tres ediles socialistas que permanecían conmigo en el Gobierno y con los del PP. Después choqué con la realidad de que los partidos grandes no quieren gobernar juntos.
– ¿Firmó un decreto que sumaba ediles de PSOE y PP en el Gobierno sin previo acuerdo con ellos?
– Lo había hablado con los concejales, pero los partidos marcaron directrices desde fuera de Carboneras y no pudo ser.
– Dice que lo había hablado, pero, insisto, ¿había acuerdo?
– Estaban al tanto.
– Continúa sin responder. ¿Tomó la decisión unilateralmente?
– No quiero decir lo que no me corresponde. Lo sabían quienes debían ser informados y nadie me dijo que no.
– ¿No puede ser más explícito?
– Yo soy uno más del engranaje, el alcalde de una Corporación de trece concejales que quiere llevar a Carboneras a las máximas cotas de prosperidad. Algunos pretenderán desestabilizar. Es el caso de Felipe Cayuela, que me ha acusado de graves irregularidades sin llevar ninguna al juzgado, cuando sí lo ha hecho en otros casos contra Amérigo. Cayuela ha sido concejal de Hacienda conmigo. Insisto, no me ha llevado al juzgado, a tiempo está si hay un mínimo de verdad en las barbaridades que va diciendo de mí. Mientras tanto, yo estoy gobernando y seguiré haciéndolo hasta 2027. Trataré de dar estabilidad con seis concejales, cuatro o uno solo. El Ayuntamiento funciona, ofrece los servicios necesarios y los está mejorando. Un servidor seguirá buscando la mayoría absoluta del Pleno incorporando a alguien más al Gobierno. Si no lo consigo, la buscaré en cada punto, partido a partido.
– Entonces, ¿da igual gobernar con mayoría absoluta que con seis concejales e, incluso, solo?
– Evidentemente, un Ayuntamiento funciona mejor con más ediles en el gobierno, porque el trabajo se acumula. Con menos es preciso más esfuerzo. No obstante, yo tengo capacidad de trabajo suficiente para llevarlo todo. Ganas no me van a faltar.
– ¿Está negociando con el socialista Andrés Belmonte para completar la mayoría absoluta? Ya le ha apoyado algún asunto en el pleno votando diferente a sus compañeros.
– Estamos abiertos a todos los que quieran trabajar hombro con hombro.
– ¿Cree que conseguirá incorporarlo?
– Apuesto por tener un gobierno solvente. El Ayuntamiento vive una geometría endiablada. Somos seis concejales en el Gobierno, pero la oposición está dividida: un Cayuela expulsado del PP y el PSOE dividido, con tres ediles en un sector y tres en otro. Buscaré la concordancia con quien quiera sumarse a un gobierno eficiente.
– Y si no lo consigue…
– Tenemos en vigor el presupuesto de 2024 con suficiente consignación para hacer obras. En los próximos meses veremos cómo evoluciona Carboneras.
APOYO GRIS
Estalla el Grupo socialista. – El portavoz local del PSOE, José Luis Amérigo, comunicó al Ayuntamiento el 18 de febrero la expulsión del Grupo Municipal Socialista de Andrés Belmonte, Mariana Esteban e Isabel Hernández, los tres que permanecieron en el Gobierno tras cesar el alcalde a los otros tres.
La expulsión ha sido recurrida por Esteban y Hernández. Aducen que la decisión ha sido adoptada “unilateralmente” por Amérigo sin consultar al Grupo ni a la dirección local.
Fuentes de la Agrupación dicen que se trata de “una venganza de Cristóbal Fernández” tras intentar los ahora expulsados terminar con sus cuarenta años de hegemonía en el PSOE carbonero.