Una obra de un millón cuesta 97.000 euros a Pulpí

El municipio ha cambiado un kilómetro de pluviales mediante un sistema poco conocido que fabrica las tuberías dentro de las existentes sin abrir zanjas

Alcalde y concejal supervisando la mejora de redes de saneamiento en Pulpí

El Ayuntamiento de Pulpí ha ahorrado cerca de un millón de euros utilizando un sistema poco conocido para renovar un kilómetro de su red de pluviales. Ha pagado 97.000, mientras que una intervención similar costó un millón de euros empleando el método tradicional de abrir zanjas, extraer la tubería vieja, colocar la nueva y volver a tapar.

Aunque raramente usado, este método, denominado ‘manga curada in situ’, fue empleado por primera vez en Londres en 1971, y en España, la compañía madrileña Insituform SA lo aplica desde 1999.

La técnica consiste en introducir una manguera flexible impregnada con resina en el tramo comprendido entre dos arquetas de registro. Una vez dentro de la antigua cañería, se infla, adaptándose a la cavidad existente. A continuación, es endurecido introduciendo vapor caliente, quedando una tubería fabricada a medida, compacta, sin juntas e impermeable.

El alcalde de Pulpí, Juan Pedro García, se siente “muy satisfecho” con el resultado obtenido en la renovación de un kilómetro de red de pluviales en la Avenida de Andalucía y las calles Mercado y Los Curas, una obra que “ha costado 97.000 euros, mientras la fase anterior, de la misma longitud, salió por un millón”.

Además, el primer edil destaca el ahorro de tiempo: “los mismos trabajos que antes duraron dos meses ahora se han resuelto en dos semanas, molestando mucho menos a los vecinos”.

El responsable de desarrollo de negocio de Insituform, Rafael Patón, explica que este sistema es muy eficaz para sustituir redes de pluviales y residuales. También es aplicable en las de abastecimiento, aunque en esta modalidad es menos competitivo al tratarse de tuberías más estrechas, colocadas muy cerca de la superficie y que precisan ser vaciadas totalmente antes de ser inspeccionadas.

El método de ‘manga de curado in situ’ no puede aplicarse en casos de cañerías obstruidas. Si no pueden ser limpiadas hasta quedar expeditas, es preciso recurrir al sistema tradicional de abrir zanjas. Por eso, antes de cada intervención, la red es examinada por un robot con cámara incorporada.

El regidor de Pulpí avanza que empleará esta técnica para renovar el resto de la red de pluviales tanto en el pueblo como en las barriadas. También lo hará el de Huércal Overa.

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